viernes, mayo 19, 2006

Prueba X



Extremadamente difícil, exitosamente cumplida. Al principio sólo imaginaba un cubrimiento cualquiera de un concierto cualquiera, pero las cosas comenzaron a complicarse, lo que primero pensé al escuchar la voz del profesor fue ¿Factor X? lo único bueno serán los ojitos y el pelito de Ángelo, lo demás correrá por cuenta del diluvio que seguramente va a caer y por la cantidad de gente que tendré que soportar.

Pues sí, para mí lo más terrible era pensar en la gente, sufro de claustrofobia. Imaginar que las personas agitarían sus brazos al ritmo de las canciones y que yo vería a mi dulce Ángelo a través de las rodillas de las personas ya me producía ahogo, sin embargo el dichoso jueves 11 de mayo me traería muchas sorpresas.

Obviamente era lógico el beneficio de llegar temprano, sin embargo un horrible parcial de Constitucional Colombiano se cruzaría con mis planes y me tomaría más de dos horas resolverlo, así que la hora de partida desde la Universidad Externado con destino al parque Simón Bolívar se llevaría a cabo a las tres de la tarde, ¡¡¡¡¡¡¡¡adiós ilusión de llegar de primeras, sería más o menos la última!!!!!!!!!!!

De todas maneras llegamos al parque, y digo “llegamos” porque obviamente mi INSEPARABLE novio iba conmigo, y a él se le ocurrió la maravillosa y fantástica idea de entrar por la puerta frente a la biblioteca Virgilio Barco ( la que estaba cerrada) así que nos tocó rodear casi la mitad del parque para poder entrar al dichoso concierto, claro está, lejos de imaginarme el problema que nos traería un valiosísimo cinturón.

A la entrada del Simón Bolívar cuatro policías nos manosearon en busca de algún objeto que pudiera atentar contra la vida de los demás, pero se encontraron con un hebilla del cinturón de David (mi novio) que no podría pasar la custodiada entrada, tanto fue el disgusto de mi querido acompañante que se rehusaba a entrar sin su amada hebilla, aunque nadie contaba con mi “calmado carácter” y el suelo fue el lugar a donde fue a parar.

Por fin entramos, y la sorpresa fue enorme al ver muy pocas personas disfrutando de las canciones de Ricardo Arjona, mientras aparecían los verdaderos famosos, poco a poco las personas comenzaron a llegar y yo sólo podía ver a Juan Sebastián Morales (uno de mis compañeros) hablando con Ángelo, así que se me ocurrió mandarle un papelito para ver si podría ayudarme a entrar, y lo que recibí fue una respuesta: “Para Kami con cariño, Ángelo”.

Mi suerte estaba echada, ni siquiera podría tomarme una foto con alguno de los cantantes y por ponerme a hablar con un miembro de logística que nos ayudaría a entrar, no pude apreciar ninguno de los ex participantes de Factor X, pero la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida, se me apareció un ángel de la guarda que a pesar de los pronósticos me logró entrar a los camerinos y no sólo obtuve la foto de Ángelo sino también una con Mario, las cosas se dieron gracias a la paciencia, más o menos dos horas hablando con la gente que tenía algún tipo de acceso y que por ayudarnos se metieron en un problema.

Realmente no sé el nombre de la persona que me ayudó por lo que creí escuchar se llamaba Gustavo, el encargado de manejar la cámara X, creo que se compadeció de vernos esperando por casi dos horas, y aunque sólo nos concedieron cinco minutos, aprendí que la persistencia realmente es una buena aliada.

Cuando las fotos y el autógrafo de Ángelo descansaban al interior de mi bolso, disfruté de las últimas canciones que dieron fin al concierto, además de presenciar la pelea entre el público y el participante Mario. La garganta me dolía un poco más que mis pies, pero como siempre digo, uno tiene que gozarse hasta lo que no le gusta, pa’ ver si lo aburre menos.

Jajajaja y pensar que ni siquiera yo creía que ese día gris podría tener su factor X que lo haría diferente.

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