martes, marzo 14, 2006

Óscar Leonardo se fue en hombros y entre aplausos

El sábado 11 de marzo se llevaron a cabo las exequias de Óscar Leonardo, el joven que murió en la manifestación en la Universidad Nacional de Colombia. Lo acompañaron también alumnos de la Universidad Distrital y la Universidad Pedagógica.

Por: María Camila Lombana - Jorge David Yazo.
“Porque el que murió peleando vive en cada compañero, por nuestros muertos ni un minuto de silencio, toda una vida de combate. Compañero Óscar Salas ¡Presente, presente, presente! ¿Hasta cuándo? Hasta siempre.”

Así despidieron los jóvenes al estudiante Óscar Leonardo Salas Ángel que murió el pasado 8 de marzo en un marcha que se realizaba en la conmemoración del día de la mujer, en las instalaciones de la Universidad Nacional de Colombia. Entre lágrimas y recriminaciones a la policía y al gobierno de Álvaro Uribe, los estudiantes de la Universidad Nacional, Pedagógica y Distrital marcharon detrás del ataúd que contenía el cuerpo del joven.

Sus familiares aún se preguntan por qué razón Óscar se encontraba en ese lugar, su tío don Benjamín Ángel recuerda que su sobrino era una persona alegre, comprometida, servicial e inteligente, “Le gustaba la filosofía y tenía sus ideales, como cualquier joven, pero no merecía morir” dice.
Óscar Leonardo era un muchacho de pocos recursos que debía trabajar para poder pagar sus estudios, cursaba cuarto semestre de Licenciatura en Educación Básica con énfasis en Humanidades y Lengua Castellana, en sus ratos libres escribía poemas y pasaba la mayor parte del tiempo con su hermano y con su tío, quien los ayudó a criar.
Los estudiantes culpan la actuación del ESMAD en revueltas como la que se dio ese miércoles 8 de marzo, sin embargo aún la Fiscalía no ha establecido culpables en este crimen, los reportes de Medicina Legal aseguran que una canica de vidrio (usualmente utilizadas para armar papas bomba) fue el artefacto que entró por su ojo derecho con tal fuerza que destruyó la masa encefálica causándole la muerte, su tío, que reclamó el cadáver y que accedió a contarnos quién era Óscar Leonardo, dice con un tono de resignación que la verdad jamás se va a saber, “En este país se sabe quién muere, pero no quién mata”.

Óscar Leonardo se fue como un héroe para los jóvenes que lo acompañaron: en hombros y a descansar junto a grandes hombres como Gaitán y Galán que reposan en el Cementerio Central, llegó con una caravana a pie que lo acompañó desde la calle 40 con carrera 8, lo recordaron dando gritos, lo despidieron con poemas, una lluvia de flores blancas salió de la multitud, mientras al fondo se oía “Oh Gloria Inmarcesible, Oh, júbilo inmortal”.

2 comentarios:

Unknown dijo...

Es muy hermoso y gratificante, saber cuánto recuerdan a mi hermano y todo lo que hizo, muchas gracias todos ustedes que lo mantienen vivo, tanto en sus memorias como en sus corazones.

Un sentimiento de gratitud me invade cuando veo los homenajes que hay en Internet, cuándo encuentro a personas que hablan de él como un ídolo; cuando recuerdan a un hermano, amigo, compañero, "parcero" y muchos otras relaciones que formó durante su vida, y que aún hoy sigue formando y manteniendo con aquellos que conocen su historia.

No tengo suficientes palabras para expresar lo que siento, lo que siente mi madre al encontrar todos estos hermosos homenajes.

"Para que no muera la memoria" "¡Oscar Salas Vive!"

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.